Cuando uno piensa en sintetizadores suele imaginarse máquinas gigantes llenas de perillas y capaces de recrear miles de sonidos diferentes. Sin embargo hay uno extraordinariamente sencillo y que a pesar de ser el mayor fracaso comercial en la historia de la Roland, la compañía que lo creó, se convirtió, casi por accidente, en un ícono de la música . El TB-303.

Roland lanzó en 1980 la máquina de ritmos TR-606 y el sintetizador de líneas de bajo TB-303 con la idea de un guitarrista solitario pudiera usarlos como base rítmica para ensayos y shows de un solo hombre. El TR-606 consiguíó bastante aceptación pero el 303 fue un odiado casi universalmente. No sonaba para nada como un bajo real y era particularmente difícil de usar. Roland, que en ese momento sólo tenía oficinas en japón, no incluyó manual en inglés. Se vendieron tan pocas unidades que sólo estuvo en producción por 11 meses.

Acid Trax.

Pero en el arte como en la ciencia los errores de unos son la inspiración de otros. En un sótano de la ciudad de Chicago, Dj Pierre, del colectivo Phuture, tiene un encuentro que cambiaría la historia de la música.

DJ Pierre: “ Fue la máquina quien nos encontró a nosotros!. Había existido por años. (…) antes de que nosotros la tuviéramos nadie twekeaba las perillas ni las utilizaba de la manera como lo hicimos. Se había creado para simular una bajo eléctrico, no para lo que nosotros hicimos. Estaba en casa de mi amigo Jasper G cuando escuchamos esa excitante linea de bajo. Le dije a mi amigo Spanky, quien es el otro miembro de nuestra banda Phuture, “Hey necesitamos eso” Él consiguió una en una tienda de segunda mano por 40$”

Cuando Phuture se hace del sintetizador y empiezan a jugar con él se les ocurre una idea genial, procesarlo con un pedal de distorsión de guitarra, Bingo! Magia! . Es raro poder rastrear a un único momento el nacimiento de un género musical, pero todos coinciden que es en el preciso instante que usan ese sonido en el himno del House “Acid Trax” que se crea el género del Acid House y posteriormente Acid Techno ambos basados en un 303 distorsionado.

Las características que lo habían hecho tan despreciado entre los guitarristas resultaron muy apetecibles para los Djs y productores: por un lado no necesitaban que sonara a bajo real y la capacidad de este monosynth de crear lineas de bajo repetitivas e hipnóticas, que los DJ hacían cambiar constantemente al mover las perillas del filtro en en tiempo real encajaba a la perfección con el igualmente repetitivo bombo típico del House Music

Popularización, masificación y hastío.

Para mediados de los 90 la movida Rave había tomado por asalto al mundo, el TB-303 era escuchado en casi todos los temas que sonaban en estas mega fiestas de 2 o 3 días continuos de duración, popularizado por artistas como Los Hermanos Liberator, Josh Wink, y DDR, se volvió rápidamente uno de los synths más buscados, más aún considerando que no se llegaron a producir 10.000 y ahora tenían demanda entre un universo global de músicos por lo que su precio se disparó a entre 1500 y 2000$ por unidad.

Pero para suerte de los productores de pocos recursos (y desgracia de la diversidad sonora) su auge coincidió con el inicio de desarrollo de emuladores de software, el TB, al ser monofónico y bastante simple en su diseño, fue uno de los más imitados. Programas gratuitos como Rubber Duck, Rebirth y Fruity Loops popularizaron aún más el sonido hasta llegar el momento que era casi una odisea escuchar un disco de techo o house (incluso ir a casa de un amigo aficionado al software libre y la música) sin recibir una verdadera sobredosis de TB303.

Y no solo se apoderó de la música discotequera. El 303 logró romper las fronteras entre géneros y países, Los chicos malos del Hip Hop The Beastie Boys lo usaron en el track Brouhaha, la banda pop inglesa Heaven 17 en el single Let Me Go, El tema Schism Track de Squarepusher es un electrojazz y por supuesto no hay “hora loca” en fiesta donde no se escuche la melodía de TB-303 del popular himno anti-político venezolano Muerto en Choroní.

Aún así este ícono de la electrónica se niega a desaparecer, hoy en día existen clones en hardware como el Acidlabs Bassline , el Adafruit x0xb0x o el TBX-303 de Analog Solutions. Y pueden estar seguros de que en un garaje o estudio del mundo hay alguien que en este momento está componiendo su primer track usando ese maravillosos sonido que ha cautivado a tantas pistas de baile. Como dijo sabiamente Norman Cook (Fatboy Slim) “Todo el mundo necesita un 303”.